martes, 29 de noviembre de 2011

La justicia de Canadá no cree en las acusaciones contra Gómez Urrutia

Abogado del sindicato minero desmiente a Francisco Barrio

El gobierno de Canadá no ha dado curso a la solicitud de extradición del líder del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, porque “los argumentos del gobierno de México no son creíbles para la rigurosa justicia de aquel país, y de ninguna manera porque este asunto represente un problema de la política interior canadiense”, sostuvo el abogado de este gremio, Marco Antonio del Toro.

Sostuvo que la defensa legal de este sindicato ha demostrado que las 11 órdenes de aprehensión que había contra el dirigente minero son falsas, por lo que no las ha aceptado la justicia de Canadá, y agregó que el embajador de México en ese país, Francisco Barrio, se muestra “poco diplomático al cuestionar al sistema de justicia canadiense, cuando señala que éste actúa por asuntos de política interna”.

Según un comunicado de esta organización, Del Toro explicó que se ha dado información al gobierno canadiense respecto de que cómo han sido desechadas cada una de las 11 órdenes de aprehensión giradas contra Gómez Urrutia, 10 de ellas las han echado abajo jueces mexicanos y “en la está pendiente ya fue aceptado el recurso de amparo que se interpuso”.
Del mismo modo, el gobierno mexicano presentó cuatro acusaciones contra el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgico y Similares de la República Mexicana por supuesto lavado de dinero, las cuales tampoco han prosperado por su carencia de sustento jurídico y por no apegarse a la verdad, indicó el abogado, y comentó que ahora se rumora que se prepara otra acusación inconstitucional por este mismo asunto y se actuará en consecuencia.

En opinión de Del Toro, el gobierno de México ha presentado argumentos sin fundamento jurídico, que “obedecen a intereses oscuros y a una persecución política para fundar su solicitud de extradición, y la justicia canadiense de ninguna manera violará el tratado de extradición existente entre ambos países sólo para satisfacer la infundada solicitud de la administración mexicana”.

Incluso, el gobierno actual ha querido activar su solicitud de extradición, pero sin éxito, y añadió, en mayo de 2011 Canadá le otorgó a Gómez Urrutia la residencia permanente, en virtud de que “no son creíbles las imputaciones del gobierno mexicano”.




Fuente: La Jornada