PLAZA PÚBLICA
Miguel Ángel Granados Chapa
Por la paz con justicia y dignidad
Es inadmisible limitar la lucha contra la violencia criminal y la inseguridad a una estrategia militar que no genera los resultados necesarios y es en cambio fuente de consecuencias contraproducentes
Abundan los signos de que la sociedad mexicana vive un momento de emergencia nacional. No en el sentido técnico jurídico, frente al cual se adopta un estado de excepción. Lo vivimos porque la violencia criminal y la inseguridad en general no decrecen pese a que se libra un combate militar en su contra, por parte del Estado, que muestra su fragilidad. Por fortuna, diversas expresiones de la propia sociedad permiten saber que la gravedad misma de la situación ha engendrado sus antídotos, no todavía los que son esperables de los gobiernos. En esta semana se desplegaron iniciativas de alto relieve en ese territorio. Por una parte, del 4 al 10 de junio se realizó la Caravana del Consuelo, que concluyó en Ciudad Juárez con la firma del Pacto Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad. Del 6 al 10, por su lado, se reunió la Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia, organizada por la Universidad Nacional y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional.
No asombra, porque parten de la misma realidad y su diagnóstico no puede por ello ser muy diferente, y sí conforta la coincidencia entre los enfoques y las propuestas de cada una de esas iniciativas. Su tono es diferente, como corresponde a la vehemencia con que se manifiesta la indignación de las víctimas y sus deudos y la prudencia del análisis académico. Pero la expresión final es la misma: es inadmisible limitar la lucha contra la violencia criminal y la inseguridad a una estrategia militar que no genera los resultados necesarios y es en cambio fuente de consecuencias contraproducentes.
El Pacto Ciudadano nació del dolor y la indignación. El 28 de marzo, hace apenas, hace ya 75 días, fue asesinado en Cuernavaca Juan Francisco Sicilia junto con seis personas más. A semejanza de lo ocurrido a Rosario Ibarra de Piedra, que transformó el inmenso pesar por la desaparición de su hijo Jesús en motor que impulsa su lucha en pro de perseguidos y desaparecidos, el padre de Juan Francisco, el poeta Javier Sicilia, no rumió a solas su pena, sino que en metamorfosis luminosa la trocó en protesta y exigencia. Colocó su dolor en el centro de una movilización que irradió desde la capital de Morelos hacia toda la República y más allá de sus fronteras. Ese impulso, paradójicamente vital aunque naciera de la muerte, permitió la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad, que partió de Cuernavaca el 5 de mayo y concluyó en la Plaza de la Constitución el domingo 8 siguiente. Una multitud enorme, la que se concentró en el Zócalo y la que marchó en distintos tramos del recorrido, dio cuenta de la extensión de la demanda nacional por la justicia, por la paz, por la legalidad.
Ese domingo se presentaron las propuestas para un pacto nacional, el que enriquecido fue firmado anteayer en la sufrida frontera norte. La suscripción del documento fue antecedida por un recorrido por la Ruta del Dolor, que se detuvo en Morelia, San Luis Potosí, Saltillo, Monterrey, Zacatecas, Durango, Torreón, Chihuahua y llegó a Ciudad Juárez. Antes y después de su paso por esas ciudades la violencia destructora comprobaba la necesidad de la movilización encabezada por Sicilia. En las calles de la capital michoacana fueron regados 21 cadáveres en una sola jornada. En Torreón 11 adictos en rehabilitación murieron acribillados. En Durango brotaron más cadáveres de fosas clandestinas. Monterrey vio, supongo que con espanto, que además de asesinatos de los que se consideran ya "normales" se innovara la violencia colgando vivos a muchachos contra los cuales después se disparó.
La Caravana del Consuelo sirvió no sólo para esparcir ese auxilio espiritual sino que propició la efusión de muchos dolores, mucho temor, mucha impotencia contenidos. A su paso acudieron deudos de víctimas a los que nadie hace caso: hijos que buscan a sus padres, madres que lloran a sus hijos. Es imposible reducir a un censo, porque suman centenares, los casos de familias afectadas por el daño que las autoridades juzgan lateral derivado de la acción del gobierno contra las bandas criminales o de los enfrentamientos entre éstas, o de la violencia común y corriente, posible por la impunidad que ha sido lacra permanente. Convertida en un foro ambulante, la Caravana del Consuelo recogió exigencias locales provocadas por abusos que en apariencia no son violentos y no matan pero ponen en riesgo la integridad de las personas y sus derechos a un ambiente sano.
Ciudad Juárez fue elegida como lugar idóneo para la firma del Pacto Ciudadano porque es el punto geográfico y social más castigado por la criminalidad y la impotencia o complicidad de las autoridades. Como brutal ejemplo de esa realidad, en el mismo día en que se signó el pacto se cometieron seis homicidios, que serían imposibles si los patrullajes policiacos obedecieran a planes que buscaran la eficacia y no sólo el efecto de demostración.
La redacción final del pacto se logró tras debates en nueve mesas, que se ocuparon de los ejes contenidos en la versión preliminar del documento y de sus agregados, surgidos de la marcha misma: 1. Verdad y justicia desde las víctimas; 2. Fin de la estrategia de guerra. Seguridad ciudadana con perspectiva de derechos humanos; 3. Corrupción e impunidad; 4. Raíz económica del crimen organizado; 5. Alternativas para la juventud y medidas para la recuperación y reconstrucción del tejido social; 6. Democracia participativa y representativa; 7. Enlace y organicidad del movimiento; 8. Reforma laboral. Desempleo y alternativas económicas; y 9. Derechos y cultura indígena, migración y alternativas en el campo.
El pacto es el primer producto del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que se define a sí mismo como "un proceso ciudadano de exigencia, de resistencia y de propuestas", un proceso "a partir de las víctimas, cuyo dolor y reclamo de justicia aportan autoridad moral, liderazgo ético y una actitud de esperanza"; se trata de "un nuevo esfuerzo nacional por generar espacios de encuentro y de propuesta con otras expresiones de lucha y de resistencia".
En el preámbulo del pacto, el Movimiento "se desmarca de la lógica de polarización y de odio que propicia la violencia y la cultura de militarización y de guerra, basándose, en cambio, en una dimensión horizontal y en formas de hacer política sustentadas en la solidaridad y la no violencia".
Con base en estas ideas cristiano-gandhianas, el pacto será presentado por el movimiento a los poderes "no porque tengamos confianza en ellos y queramos legitimarlos, sino porque están obligados a responder a nuestro emplazamiento ético, que es el terreno donde radica nuestra identidad y fuerza".
También se entregará al Estado, por el rector José Narro, el documento que sintetiza lo dicho en la conferencia académica sobre seguridad y justicia en democracia. El planteamiento será presentado como una contribución expresa de la Universidad Nacional a la solución de las tribulaciones de nuestra hora. Por lo pronto, a manera de relatoría de lo dicho durante los cuatro primeros días de la reunión internacional, el doctor Jorge Carpizo leyó un documento de 32 puntos, en muchos de los cuales se perciben claras concordancias de fondo y forma con el pacto ciudadano. A título de ejemplo se puede citar la posición de uno y otro documento ante la participación militar en la lucha contra la inseguridad. "Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra en la seguridad pública", dice el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Carpizo recogió muestras de respeto a las Fuerzas Armadas entre los participantes en la conferencia internacional pero también constancia de que las mismas "están realizando labores que no les son propias... (con) un alto costo para su prestigio social". Y sin vacilaciones afirmó: "Nuestras fuerzas armadas deben regresar a los cuarteles apenas sea posible y mientras más pronto mejor".
Los poderes formales recibirán pronto los documentos del Movimiento y de la Universidad Nacional, gestados en las condiciones que son propias de la movilización popular y de la reflexión académica no exenta de preocupaciones sociales. No podrán soslayar la contundencia de algunas exigencias y la rotundidad de algunas propuestas. Peor para todos que los personeros de esos poderes no ponderen el valor de esas iniciativas y la delicadeza del momento que vivimos.
TRASCENDIÓ
Que un poco de tristeza y un más de furia había entre los integrantes originales de la Caravana del Consuelo.
No era para menos. Sentían que un grupo de “ultras” de la Ciudad de México, con mucha más experiencia que ellos, se había apoderado de las mesas de trabajo del viernes en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y redactado un documento que poco tenía que ver con el espíritu de la marcha.
El primer sorprendido con el documento fue Javier Sicilia, quien todavía en la mañana, en los patios de la universidad, había dicho que “aunque no nos guste, estas son las autoridades que tenemos y con esas autoridades tenemos que sacar los acuerdos”.
Que confiado en que se impondría el sentido común, Sicilia se fue el viernes en la tarde al acto final de la caravana, en la Plaza Juárez.
Se suponía que para cuando el acto comenzara, el documento estaría corregido y entregado. Pero pasaron las horas y no fue así.
Sicilia conoció la redacción en la plaza, como cualquier otro asistente.
Que quien entra en veda es el rector de la UNAM, José Narro.
Según esto, no se escuchará de él hasta agosto, cuando se registre para buscar la reelección en la rectoría. Será cosa de ver si Narro, quien declara un día sí y el otro dos veces, se disciplina a esta estrategia.
Que en la misma línea que el rector Narro se mantendrá la dirigencia nacional del PRI con el tema de Jorge Hank Rhon.
En el cuartel general del tricolor sacan buenas cuentas del “silencio” de la semana pasada. Hank Rhon, dicen, no le quitó “ni una pluma” al gallo mexiquense Eruviel Ávila.
Así las cosas, ¿para qué moverle?
Que hablando de tricolores y estrategias, quien tiene lista la suya para ser la lideresa del PRI en el DF es la diputada Beatriz Pagés.
Tendría ya los amarres nacionales y locales. Lo único que estaría deteniendo las cosas es encontrar desde ahora al candidato a la jefatura de Gobierno.
Beatriz Paredes no termina de cuadrar en los números. Los priistas quieren alguien más joven para “cachar” el efecto Peña Nieto.
LA HORA DE MARCELO
Ricardo Alemán
• Propone ser un presidente como Lula, y ganar como Obama.
• Tendrá las agallas y el talento para enfrentar a AMLO.
Es probable que el 11 de junio de 2011 se recuerde como el inicio de la guerra por la candidatura presidencial, entre los dos grandes bloques en que se ha fragmentado la llamada izquierda mexicana.
La novedad no es que Andrés Manuel López Obrador lleva una década completa en campaña por la presidencia de la República. Tampoco es nuevo que desde hace por lo menos diez años, el tabasqueño se ha convertido en mucho más que un eterno aspirante presidencial. En realidad el apostolado y el “movimiento” de AMLO son una suerte de religión cuyos fanáticos no aceptan otra realidad, otro pensamiento, otros argumentos que no sean los del también llamado “mesías tropical”.
Por eso, la verdadera novedad es que a partir de ayer sábado, el grupo político de Los Chuchos —a los que para no variar, aborrecen AMLO y su claque, y los que cobardones que son, sólo pre-destaparon al jefe de Gobierno—, postularon como su candidato presidencial a Marcelo Ebrard.
Y lo quieran o no los escépticos, lo acepten o no los soñadores y lo reconozcan o no los fanáticos, lo cierto es que con el pre-destape que anunciaron Los Chuchos, arrancará de manera formal la guerra entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador; dos propuestas de gobierno de la dizque izquierda mexicana que, a querer o no, muy pronto podrían aparecerán ante los electores como el agua y el aceite.
Pero más allá de argumentos engañabobos —como los expresados en la Asamblea de Nueva Izquierda—, vale aclarar la razón por la que Los Chuchos no se atrevieron a hacer suya y de manera definitiva la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard. La razones son evidentes.
Resulta que Los Chuchos no están seguros y aún creen que López Obrador le pudiera arrebatar la candidatura presidencial a Marcelo Ebrard.
En realidad el grupo hegemónico y dueño del PRD tiene las mismas dudas que asaltan a todos los simpatizantes de la izquierda: creen que, al final de cuentas, y luego del proceso de selección del candidato presidencial, el señor López Obrador podría no aceptar el resultado, si es que es derrotado.
Calculadores como pocos, Los Chuchos mantienen prendidas las dos veladoras de la contienda —la de AMLO y la de Marcelo—, en tanto le dan a Marcelo Ebrard una suerte de ultimátum.
Es decir, si en las semanas por venir Marcelo Ebrard se desprende de AMLO en un porcentaje que permita suponer que pudiera ganar la contienda, entonces Los Chuchos le entregarán la candidatura, la estructura del partido y los recursos.
Si no crece en las semanas que restan del proceso pactado de selección, simple y llanamente se van con López Obrador.
Llegó la hora.
Por eso podemos suponer que llegó la hora de Marcelo. Y que llegó el momento de ver todo el potencial del político moderno, audaz y talentoso que parece estar detrás de Marcelo Ebrard —y no al gobernante que parece tenerle miedo al jalón definitivo—; que es hora de que se manifieste el liberal que hizo posible la legalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de hijos por parejas homosexuales; la píldora del día después…
Parece que asistimos a “la hora de Marcelo” y —por eso mismo—, parece que pudiéramos estar viendo la hora de comparar lo rancio, atrasado y populista de la propuesta de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, frente a la alternativa moderna, de cambio hacia adelante —porque la reversa de AMLO también pude ser vista como cambio—, y de una izquierda de avanzada, capaz de conducir al país hacia caminos modernos y con claro rumbo al desarrollo.
Y es que quienes han seguido con atención el discurso de Marcelo Ebrard en las semanas y meses recientes, seguramente se habrán percatado de que el jefe de Gobierno ha preparado el terreno para presentarse ante los electores —en general las clases medias y altas que no quieren PRI, tampoco al PAN, pero menos aceptan a AMLO, y ante los simpatizantes de la izquierda que podrían votar a favor de su eventual candidatura—, como el candidato de la alternativa amplia, de centro progresista. ¿Y que quiere decir eso?
Que Marcelo Ebrard pretende convertirse en una suerte de candidato “metapartidista”; que va más allá de los partidos; que está muy lejos de los rancios postulados de AMLO; de la vuela del viejo PRI que —en su opinión—, representa Enrique Peña Nieto y, sobre todo, muy lejos de los timoratos precandidatos del PAN que se placean como posibles
presidenciales.
El Obama mexicano.
Por eso, el jefe de Gobierno ha señalado que no acepará una encuesta para seleccionar al candidato de las izquierdas, que sea sólo entre los simpatizantes del PRD, PT y Convergencia.
¿Por qué? Elemental, porque en la elección presidencial participarán todos los ciudadanos, no sólo los de esas fuerzas políticas. Si la consulta no se realiza abierta a toda la población, ha dicho Marcelo, “no cuenten conmigo”.
En otro mensaje claro, que no acepta equivocaciones, Ebrard ha dicho que su gobierno —de convertirse en Presidente—, sería como el de Lula o el de Felipe González en España.
¿Eso qué significa, como lo deben entender los ciudadanos?
En pocas palabras, que la suya sería una gestión que se colocaría a años luz de la timorata gestión que propone AMLO. En pocas palabras, que el jefe de Gobierno está proponiendo un gobierno de izquierda moderna. Es decir, el extremo contrario a lo que plantea AMLO.
Y en su más reciente mensaje, el de ayer durante el cónclave de Los Chuchos, Marcelo Ebrard lanzó un mensaje que bien entendido lo coloca en una ruta parecida a la de Obama en Estados Unidos.
Marcelo dijo que en 2012 la elección presidencial la decidirán “los cibernautas”. Y sí, otra vez debemos preguntar, ¿y que quiso decir con eso?
Casi nada, que el grueso de la clientela de AMLO está fuera de toda posibilidad de incidir en la inclinación del voto.
En otras palabras, que según Marcelo, la elección mexicana de 2012, será un proceso comicial de propuestas nuevas, modernas, dirigido a electores y audiencias modernas, que llegarán a los electores mediante las modernas redes sociales y que —por todo ello—, el candidato de una izquierda que quiere ser moderna, no puede ser un político que simboliza lo más rancio del populismo electoral. Un fenómeno parecido al de las redes sociales que hicieron ganar a Obama, podría hacer ganar a Marcelo.
Los miedos
El problema parece estar en los miedos de Marcelo. Si se enfrenta a AMLO y pierde, está claro que se despide de la política. Pero en política son fundamentales dos gemelas; talento y agallas. ¿Las tendrá Marcelo?
Al tiempo.
TEMPLO MAYOR
F. Bartolomé
¿ALGUIEN recuerda la frase "No vamos a permitir una cacería de brujas", pronunciada el pasado sábado 4 de junio sólo unas horas después de la aprehensión de Jorge Hank Rhon?
LA ADVERTENCIA fue del presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, quien de una actitud de peleador callejero pasó a una de discreto mutis.
PERO la cosa no para en Tijuana, pues cuentan que el decomiso de una buena cantidad de armas y la localización de campos de operación de Los Zetas en Coahuila traen nerviosón al ex gobernador Moreira.
Y, CON ESO de que anda recio el run-run de que antes de las elecciones del 3 de julio en el Estado de México y Coahuila caerán más ex gobernadores del PRI por malos manejos, hay quienes se preguntan si no será que a Moreira le quieren ver cara de "Brujo Mayor".
¿SERÁ?
TRES CIUDADES que serán sede del Mundial de Futbol Sub 17 parecen estar en franca competencia.
PERO NO por dirimir cuál de ellas tiene el mejor estadio, las mejores instalaciones, la más funcional infraestructura o la porra más animada.
LA MACABRA contienda pareciera ser por el número de ejecutados con violencia encontrados en sus calles.
MIENTRAS en Torreón la cuenta de la última semana va en al menos 17, el dato de los 21 cuerpos que fueron dejados en las entradas carreteras de Morelia prendió las alertas, pero, lastimosamente, Monterrey sacó amplia ventaja, con 43 asesinados.
SI ASÍ ESTÁN las cosas, ¿qué tal una competencia entre autoridades locales para ver quién logra el mayor número de detenidos por esos crímenes? Es una idea en forma de pregunta.
QUIEN sigue dando de qué hablar, y mucho, es la poderosa jefa de la Oficina de la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Marcela Gómez Zalce.
CUENTAN que la funcionaria, conocida por muchos en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento como la subjefa de Gobierno, trae los guantes puestos y la mirada fija en el secretario de Seguridad Pública, Manuel Mondragón.
SEGÚN esto, la bronca es porque el jefe de la policía simpatiza con la idea de que Carlos Navarrete sea el candidato perredista al GDF, mientras que ella está empeñada en impulsar al secretario de Educación local, Mario Delgado, para ese mismo cargo.
Y DICEN que, en las reuniones del gabinete, Gómez Zalce y Mondragón ya ni siquiera se saludan.
A VER SI el conflicto no termina en una baja importante en el "Team Ebrard".
EN LA ALCALDÍA de Atizapán, Estado de México, los funcionarios medios y superiores andan con los pelos de punta.
Y ES QUE se acaban de enterar de que el dinero que les han venido descontando por concepto de seguro de gastos médicos y para el retiro no ha llegado a la empresa privada que les debería de dar el servicio.
UNA REGIDORA acudió a solicitar el servicio y le dijeron que con la pena, pero que no tenía registrados depósitos en su cuenta.
LA PREGUNTA obligada es si el presidente municipal, Jesús David Castañeda, sabe del adeudo por no pocos millones de pesos que tiene su administración y, lo más importante, en dónde está ese dinero.
BAJO RESERVA
Periodistas EL UNIVERSAL
¿La carne es segura o no?
¿LA CARNE es segura o no? Si atendemos a lo que dijeron el viernes en un comunicado conjunto las secretarías de Salud y Agricultura: “el consumo de carne en México es seguro”, la respuesta sería que sí. Pero si le hacemos caso al presidente Felipe Calderón, quien ayer dijo “que efectivamente muchos, para que pese más kilitos la vaca, le ponen quién sabe cuántas sustancias”, podríamos pensar, entonces, que la ingesta de carne en el país no es tan segura como lo afirman las dos secretarias de Estado. El caso de los cinco jugadores de la Selección Nacional a los que se les encontraron, en el examen antidoping, huellas de clembuterol, una sustancia prohibida tanto en el deporte como en la cría de ganado para consumo humano, ha hecho que el jefe del Poder Ejecutivo, dependencias de gobierno, los ganaderos y hasta un carnicero (el que vendió los filetes supuestamente contaminados a la Federación Mexicana de Futbol) se pronuncien sobre el tema. Sin embargo, expertos médicos en la materia, del propio gobierno federal, a los que nadie ha escuchado, o ha querido escuchar, nos aseguran que una persona que come carne contaminada con clembuterol se intoxica, no se dopa. Es decir, los jugadores tendrían que haber presentado algún síntoma de estar contaminados.
PREOCUPACIONES serias de algunos defensores de los derechos humanos se desataron luego de que todos los procuradores de justicia del país acordaron el viernes pasado iniciar una ofensiva legislativa para reformar la Constitución y permitir que la figura del arraigo, que hoy se utiliza en casos federales de delincuencia organizada, pueda ser aplicada por las procuradurías de justicia estatales en casos de delitos graves del fuero común. Nos recuerdan que hay un serio debate sobre abuso y mal uso que en ocasiones se ha hecho de esta herramienta, y que el Comité de Derechos Humanos de la ONU solicitó a México eliminar el arraigo de su marco legal, pues, considera, no respeta las garantías en la detención de personas establecidas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, firmado y ratificado por México. Organizaciones No Gubernamentales nos aseguran que tienen listos los argumentos para tratar de impedir el cambio constitucional.
DURANTE su estancia en la Ciudad de México para participar en el anuncio del plan anticrimen de la Conago, el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue recibido el jueves por el secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván Galván, para analizar las acciones conjuntas en materia de seguridad. El mandatario chihuahuense planteó que la presencia de los militares en la entidad, pero sobre todo en Ciudad Juárez, ha permitido recuperar la confianza de la población, nos dicen. EL PRESIDENTE de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, pidió a Japón su voto a favor de Agustín Carstens Carstens para dirigir el Fondo Monetario Internacional. El priísta solicitó, en su calidad de representante de todas las bancadas legislativas, al ministro para Asuntos Exteriores japonés, Takeaki Matsumoto, apoyar la candidatura de Carstens por una sola razón: que tiene experiencia “en materia de crisis económica”. Seguramente nadie lo dudaba.
UN PROYECTO DE PAÍS
Jorge Carlos Ramírez Marín
Recientemente se cumplieron 400 años de la relación México-Japón. En 1609, un galeón novohispano naufragó en la playa de Otaki, al sur de Tokio; entonces, la tripulación de la nave fue rescatada por los habitantes de esa región, inaugurando con ello una tradición centenaria de solidaridad. En esa ocasión, como lo relata en extraordinario texto Miguel Ruiz-Cabañas, embajador de México en Japón, Rodrigo de Vivero fue llevado a la corte del Shogun, con el que logró un verdadero acuerdo comercial precursor de lo que hoy sería un tratado de libre comercio (el cual, para su infortunio no fue ratificado por España).
Desde entonces, el intercambio entre ambos países ha sido ininterrumpido. Así se refleja también en el ámbito comercial: para 2009, Japón fue el cuarto socio comercial de México a nivel mundial (tercero como abastecedor y noveno como comprador); entre 2001 y 2011, el intercambio entre ambos países creció en 49% hasta alcanzar un máximo de 18 mil millones de dólares anuales en 2008. Aun más, tomando estimaciones de ProMéxico, se calcula que las inversiones directas japonesas en México —dinero que se transforma en empleos directos— suman cerca de 7 mil millones de dólares.
Posiblemente por el fortuito primer encuentro entre nuestras naciones, la solidaridad ha sido un rasgo permanente en esta relación bilateral. Tanto en el terremoto de 1985 que destruyó partes del DF como en el reciente desastre natural concentrado en Fukushima, en Japón, la ayuda humanitaria mutua ha sido notable.
En la visita parlamentaria que esta semana realizamos un grupo de diputados a Japón, correspondiendo a la invitación del presidente de la dieta, el señor Takahiro Yokomichi, no puedo dejar de asombrarme ante la capacidad de este país para prevenir desastres naturales, incluso aquellos tan impredecibles como el terremoto de más de 9 grados Richter seguido por varios tsunamis. Y si su prevención es notable, su capacidad de recuperación es aun más asombrosa.
La actitud aparentemente tranquila de los damnificados tiene un fondo no evidente: saben qué esperar, qué exigir de su gobierno y qué deben pagar por ello. Su conformidad con los efectos de la naturaleza no tiene vinculaciones políticas, pero sus demandas razonables están ocasionando reacomodos políticos en su país. Al mismo tiempo que se habla de coaliciones de partidos y de grandes acuerdos para un presupuesto extraordinario para la recuperación económica, las encuestas muestran el consenso (arriba de 60%) del pueblo japonés para que se incrementen los impuestos para salir lo antes posible de este trance. Así es Japón.
Llama la atención la preparación de los edificios desde su construcción; la señalización de las rutas de escape y el conocimiento general de los protocolos ante emergencias permitieron que las víctimas no se contaran en decenas de miles (o centenas de miles, como en Haití). Aun más destacado: escucho las crónicas del desastre y todos coinciden en que no hubo histeria, ni un solo automóvil invadiendo el carril de las ambulancias, ni un solo claxon de desesperación por no avanzar en el tráfico. Toda la gente, como si fuera un ente consciente de sí mismo y su seguridad, sabía qué hacer; ya lo habían ensayado varias veces antes. La más importante lección que aportan los japoneses al mundo es que, los imprevistos, si bien pueden ser catástrofes, son también una oportunidad para confirmar que la planeación fue bien elaborada.
Al platicar con los miembros del parlamento japonés, puedo observar cómo en cada evento público, en cada declaración y en cada acto de gobierno logran transmitir a la gente un elemento clave para que la planeación pueda ejecutarse a cabalidad: confianza. La única forma para que toda un país comparta un proyecto de nación es que los ciudadanos confíen en que sus representantes actúan de la mejor forma posible; en consecuencia, será la misma confianza la que permita que las relaciones humanas entre la gente puedan alcanzar plenitud. El objetivo es uno: trabajar juntos, como un gran equipo, confiando en que cada quien hará su parte eficientemente. En el caso de Japón, tanto en los ciudadanos como en la clase política, es notorio el peso de una palabra: honor, que —más allá de diccionarios políticos— es en este país lo que más cuenta.
Esta forma de planear, pensando en el futuro y tomando en cuenta los imprevistos, me recuerda cuando en las discusiones de presupuesto me señalaba el doctor Agustín Carstens, entonces secretario de Hacienda, el desastre del que se salvó México gracias a las coberturas del petróleo que se contrataron. La desaceleración económica que sufrió México en los años posteriores pudo ser mucho peor.
No he dudado en aprovechar esta visita a Japón, para apoyar la candidatura del doctor Carstens a la presidencia del Fondo Monetario Internacional, con la certeza de que él es la persona ideal para dirigir esta institución internacional: no sólo porque tiene las credenciales académicas necesarias y la experiencia de vida en un país en vías de desarrollo, elementos que le permitirán tomar decisiones justas ante la nueva configuración del escenario geopolítico mundial; además de esto porque el doctor Carstens es una propuesta de México, y hoy más que nunca nuestro país debe reforzar su presencia internacional, porque si bien los secretarios candidatos seguirán haciendo y deshaciendo quimeras, el prestigio nacional no puede verse como un juego y Agustín Carstens, por motivos personales más que oficiales, es una propuesta que enorgullece y que refuerza la posición de México en el mundo financiero.
Nunca he practicado, ni soy partidario de perder oportunidades pensando en motivos electorales. Al contrario, la idea es trascender las divisiones, pensar en México y dar nuestra confianza a mexicanos que están haciendo cosas sobresalientes sin importar si pertenecen a un partido político. No esperemos a la siguiente catástrofe para entender que estamos inmersos en un mundo donde las elecciones son nimiedades en comparación con fuerzas mayores ante las que tenemos que hacer frente común. Aprendamos de los japoneses: pensemos a futuro.
Presidente de la Cámara de Diputados
FRENTES POLÍTICOS
I.Primero dijeron que no irían porque era asunto de senadores, pero ahora ya tienen sus maletas listas. Los coordinadores parlamentarios en San Lázaro, Josefina Vázquez Mota, Francisco Rojas y Armando Ríos Piter saldrán mañana a EU a la Reunión Interparlamentaria con sus similares del país vecino. Sin embargo, un diputado anda que echa chispas porque no fue incluido en la comitiva. Su nombre empieza con P, su primer apellido con M y el segundo con L, ahora es cercano a AMLO y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores. Ya será para la próxima, le dijeron.
II.Al interior del PRD hubo festejos para Alejandro Encinas, candidato a la gubernatura del Estado de México, quien minutos después del debate en el Instituto Electoral mexiquense rompió un acuerdo. El perredista fue el único de los tres contendientes que salió por la puerta principal —y no sólo hizo declaraciones a la prensa— sino que se proclamó ganador. En el PAN y en el PRI ya no confían en Encinas ni en su representante ante la autoridad electoral, Manuel Camacho Solís.
III.El tema del manejo ideológico uniforme del PRI, bajo la dirección de Humberto Moreira, va en serio. Este miércoles estarán presentes los presidentes de las 32 filiales de la Fundación Colosio. El objetivo será definir el programa para México, como una propuesta que busca marcar nuevos rumbos. Entre los ejes principales de esta campaña está realizar una consulta nacional para generar reflexión y discusión con la sociedad. Ahí, participarán militantes del PRI, ciudadanos, instituciones académicas, dirigentes sociales y líderes de opinión. El plan es que en noviembre, el partido tenga el proyecto que acompañará al candidato del PRI a la Presidencia de la República.
IV.En San Francisco del Rincón se suscitó un movimiento extraño. El ex presidente Vicente Fox recibió a un invitado especial en su rancho. Se trató del secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, quien sigue soñando con la candidatura presidencial. Algunos panistas dicen que el titular de la SEP fue a pedir consejos al de Guanajuato sobre cómo puede hacer para ganar, primero, la interna y luego las elecciones de julio de 2012.
V.A la oficina del diputado federal priista Héctor Pablo Ramírez, llegó una carta en la que la que Josefina Vázquez Mota —en su calidad de presidenta de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro— le pidió cuentas sobre un viaje hizo el legislador recientemente. Nada más que esa salida internacional Ramírez la realizó con sus propios recursos, por lo que entonces él le pidió, en otra misiva, que informe cuántos viajes ha hecho en las últimas semanas con recursos del Legislativo para promover su candidatura presidencial.
VI.Pese a que han pasado algunos días desde que la comisionada del IFAI María Marván dio un fallo inédito, aún sigue siendo la comidilla, pues nadie da crédito de que esta funcionaria haya aceptado los argumentos que dio la PGR para no dar a conocer el número total de testigos protegidos que hay en México, información que había solicitado un ciudadano. Según Marván, revelar la información pondría en riesgo “la integridad de los testigos protegidos”. Por fortuna ganó la lógica del comisionado Ángel Trinidad Zaldívar, quien rebatió: “¿De qué forma revelar que, por ejemplo hay 200 testigos protegidos en el país, pueda poner en riesgo su integridad?”
Miguel Ángel Granados Chapa
Por la paz con justicia y dignidad
Es inadmisible limitar la lucha contra la violencia criminal y la inseguridad a una estrategia militar que no genera los resultados necesarios y es en cambio fuente de consecuencias contraproducentes
Abundan los signos de que la sociedad mexicana vive un momento de emergencia nacional. No en el sentido técnico jurídico, frente al cual se adopta un estado de excepción. Lo vivimos porque la violencia criminal y la inseguridad en general no decrecen pese a que se libra un combate militar en su contra, por parte del Estado, que muestra su fragilidad. Por fortuna, diversas expresiones de la propia sociedad permiten saber que la gravedad misma de la situación ha engendrado sus antídotos, no todavía los que son esperables de los gobiernos. En esta semana se desplegaron iniciativas de alto relieve en ese territorio. Por una parte, del 4 al 10 de junio se realizó la Caravana del Consuelo, que concluyó en Ciudad Juárez con la firma del Pacto Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad. Del 6 al 10, por su lado, se reunió la Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia, organizada por la Universidad Nacional y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional.
No asombra, porque parten de la misma realidad y su diagnóstico no puede por ello ser muy diferente, y sí conforta la coincidencia entre los enfoques y las propuestas de cada una de esas iniciativas. Su tono es diferente, como corresponde a la vehemencia con que se manifiesta la indignación de las víctimas y sus deudos y la prudencia del análisis académico. Pero la expresión final es la misma: es inadmisible limitar la lucha contra la violencia criminal y la inseguridad a una estrategia militar que no genera los resultados necesarios y es en cambio fuente de consecuencias contraproducentes.
El Pacto Ciudadano nació del dolor y la indignación. El 28 de marzo, hace apenas, hace ya 75 días, fue asesinado en Cuernavaca Juan Francisco Sicilia junto con seis personas más. A semejanza de lo ocurrido a Rosario Ibarra de Piedra, que transformó el inmenso pesar por la desaparición de su hijo Jesús en motor que impulsa su lucha en pro de perseguidos y desaparecidos, el padre de Juan Francisco, el poeta Javier Sicilia, no rumió a solas su pena, sino que en metamorfosis luminosa la trocó en protesta y exigencia. Colocó su dolor en el centro de una movilización que irradió desde la capital de Morelos hacia toda la República y más allá de sus fronteras. Ese impulso, paradójicamente vital aunque naciera de la muerte, permitió la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad, que partió de Cuernavaca el 5 de mayo y concluyó en la Plaza de la Constitución el domingo 8 siguiente. Una multitud enorme, la que se concentró en el Zócalo y la que marchó en distintos tramos del recorrido, dio cuenta de la extensión de la demanda nacional por la justicia, por la paz, por la legalidad.
Ese domingo se presentaron las propuestas para un pacto nacional, el que enriquecido fue firmado anteayer en la sufrida frontera norte. La suscripción del documento fue antecedida por un recorrido por la Ruta del Dolor, que se detuvo en Morelia, San Luis Potosí, Saltillo, Monterrey, Zacatecas, Durango, Torreón, Chihuahua y llegó a Ciudad Juárez. Antes y después de su paso por esas ciudades la violencia destructora comprobaba la necesidad de la movilización encabezada por Sicilia. En las calles de la capital michoacana fueron regados 21 cadáveres en una sola jornada. En Torreón 11 adictos en rehabilitación murieron acribillados. En Durango brotaron más cadáveres de fosas clandestinas. Monterrey vio, supongo que con espanto, que además de asesinatos de los que se consideran ya "normales" se innovara la violencia colgando vivos a muchachos contra los cuales después se disparó.
La Caravana del Consuelo sirvió no sólo para esparcir ese auxilio espiritual sino que propició la efusión de muchos dolores, mucho temor, mucha impotencia contenidos. A su paso acudieron deudos de víctimas a los que nadie hace caso: hijos que buscan a sus padres, madres que lloran a sus hijos. Es imposible reducir a un censo, porque suman centenares, los casos de familias afectadas por el daño que las autoridades juzgan lateral derivado de la acción del gobierno contra las bandas criminales o de los enfrentamientos entre éstas, o de la violencia común y corriente, posible por la impunidad que ha sido lacra permanente. Convertida en un foro ambulante, la Caravana del Consuelo recogió exigencias locales provocadas por abusos que en apariencia no son violentos y no matan pero ponen en riesgo la integridad de las personas y sus derechos a un ambiente sano.
Ciudad Juárez fue elegida como lugar idóneo para la firma del Pacto Ciudadano porque es el punto geográfico y social más castigado por la criminalidad y la impotencia o complicidad de las autoridades. Como brutal ejemplo de esa realidad, en el mismo día en que se signó el pacto se cometieron seis homicidios, que serían imposibles si los patrullajes policiacos obedecieran a planes que buscaran la eficacia y no sólo el efecto de demostración.
La redacción final del pacto se logró tras debates en nueve mesas, que se ocuparon de los ejes contenidos en la versión preliminar del documento y de sus agregados, surgidos de la marcha misma: 1. Verdad y justicia desde las víctimas; 2. Fin de la estrategia de guerra. Seguridad ciudadana con perspectiva de derechos humanos; 3. Corrupción e impunidad; 4. Raíz económica del crimen organizado; 5. Alternativas para la juventud y medidas para la recuperación y reconstrucción del tejido social; 6. Democracia participativa y representativa; 7. Enlace y organicidad del movimiento; 8. Reforma laboral. Desempleo y alternativas económicas; y 9. Derechos y cultura indígena, migración y alternativas en el campo.
El pacto es el primer producto del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que se define a sí mismo como "un proceso ciudadano de exigencia, de resistencia y de propuestas", un proceso "a partir de las víctimas, cuyo dolor y reclamo de justicia aportan autoridad moral, liderazgo ético y una actitud de esperanza"; se trata de "un nuevo esfuerzo nacional por generar espacios de encuentro y de propuesta con otras expresiones de lucha y de resistencia".
En el preámbulo del pacto, el Movimiento "se desmarca de la lógica de polarización y de odio que propicia la violencia y la cultura de militarización y de guerra, basándose, en cambio, en una dimensión horizontal y en formas de hacer política sustentadas en la solidaridad y la no violencia".
Con base en estas ideas cristiano-gandhianas, el pacto será presentado por el movimiento a los poderes "no porque tengamos confianza en ellos y queramos legitimarlos, sino porque están obligados a responder a nuestro emplazamiento ético, que es el terreno donde radica nuestra identidad y fuerza".
También se entregará al Estado, por el rector José Narro, el documento que sintetiza lo dicho en la conferencia académica sobre seguridad y justicia en democracia. El planteamiento será presentado como una contribución expresa de la Universidad Nacional a la solución de las tribulaciones de nuestra hora. Por lo pronto, a manera de relatoría de lo dicho durante los cuatro primeros días de la reunión internacional, el doctor Jorge Carpizo leyó un documento de 32 puntos, en muchos de los cuales se perciben claras concordancias de fondo y forma con el pacto ciudadano. A título de ejemplo se puede citar la posición de uno y otro documento ante la participación militar en la lucha contra la inseguridad. "Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra en la seguridad pública", dice el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Carpizo recogió muestras de respeto a las Fuerzas Armadas entre los participantes en la conferencia internacional pero también constancia de que las mismas "están realizando labores que no les son propias... (con) un alto costo para su prestigio social". Y sin vacilaciones afirmó: "Nuestras fuerzas armadas deben regresar a los cuarteles apenas sea posible y mientras más pronto mejor".
Los poderes formales recibirán pronto los documentos del Movimiento y de la Universidad Nacional, gestados en las condiciones que son propias de la movilización popular y de la reflexión académica no exenta de preocupaciones sociales. No podrán soslayar la contundencia de algunas exigencias y la rotundidad de algunas propuestas. Peor para todos que los personeros de esos poderes no ponderen el valor de esas iniciativas y la delicadeza del momento que vivimos.
TRASCENDIÓ
Que un poco de tristeza y un más de furia había entre los integrantes originales de la Caravana del Consuelo.
No era para menos. Sentían que un grupo de “ultras” de la Ciudad de México, con mucha más experiencia que ellos, se había apoderado de las mesas de trabajo del viernes en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y redactado un documento que poco tenía que ver con el espíritu de la marcha.
El primer sorprendido con el documento fue Javier Sicilia, quien todavía en la mañana, en los patios de la universidad, había dicho que “aunque no nos guste, estas son las autoridades que tenemos y con esas autoridades tenemos que sacar los acuerdos”.
Que confiado en que se impondría el sentido común, Sicilia se fue el viernes en la tarde al acto final de la caravana, en la Plaza Juárez.
Se suponía que para cuando el acto comenzara, el documento estaría corregido y entregado. Pero pasaron las horas y no fue así.
Sicilia conoció la redacción en la plaza, como cualquier otro asistente.
Que quien entra en veda es el rector de la UNAM, José Narro.
Según esto, no se escuchará de él hasta agosto, cuando se registre para buscar la reelección en la rectoría. Será cosa de ver si Narro, quien declara un día sí y el otro dos veces, se disciplina a esta estrategia.
Que en la misma línea que el rector Narro se mantendrá la dirigencia nacional del PRI con el tema de Jorge Hank Rhon.
En el cuartel general del tricolor sacan buenas cuentas del “silencio” de la semana pasada. Hank Rhon, dicen, no le quitó “ni una pluma” al gallo mexiquense Eruviel Ávila.
Así las cosas, ¿para qué moverle?
Que hablando de tricolores y estrategias, quien tiene lista la suya para ser la lideresa del PRI en el DF es la diputada Beatriz Pagés.
Tendría ya los amarres nacionales y locales. Lo único que estaría deteniendo las cosas es encontrar desde ahora al candidato a la jefatura de Gobierno.
Beatriz Paredes no termina de cuadrar en los números. Los priistas quieren alguien más joven para “cachar” el efecto Peña Nieto.
LA HORA DE MARCELO
Ricardo Alemán
• Propone ser un presidente como Lula, y ganar como Obama.
• Tendrá las agallas y el talento para enfrentar a AMLO.
Es probable que el 11 de junio de 2011 se recuerde como el inicio de la guerra por la candidatura presidencial, entre los dos grandes bloques en que se ha fragmentado la llamada izquierda mexicana.
La novedad no es que Andrés Manuel López Obrador lleva una década completa en campaña por la presidencia de la República. Tampoco es nuevo que desde hace por lo menos diez años, el tabasqueño se ha convertido en mucho más que un eterno aspirante presidencial. En realidad el apostolado y el “movimiento” de AMLO son una suerte de religión cuyos fanáticos no aceptan otra realidad, otro pensamiento, otros argumentos que no sean los del también llamado “mesías tropical”.
Por eso, la verdadera novedad es que a partir de ayer sábado, el grupo político de Los Chuchos —a los que para no variar, aborrecen AMLO y su claque, y los que cobardones que son, sólo pre-destaparon al jefe de Gobierno—, postularon como su candidato presidencial a Marcelo Ebrard.
Y lo quieran o no los escépticos, lo acepten o no los soñadores y lo reconozcan o no los fanáticos, lo cierto es que con el pre-destape que anunciaron Los Chuchos, arrancará de manera formal la guerra entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador; dos propuestas de gobierno de la dizque izquierda mexicana que, a querer o no, muy pronto podrían aparecerán ante los electores como el agua y el aceite.
Pero más allá de argumentos engañabobos —como los expresados en la Asamblea de Nueva Izquierda—, vale aclarar la razón por la que Los Chuchos no se atrevieron a hacer suya y de manera definitiva la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard. La razones son evidentes.
Resulta que Los Chuchos no están seguros y aún creen que López Obrador le pudiera arrebatar la candidatura presidencial a Marcelo Ebrard.
En realidad el grupo hegemónico y dueño del PRD tiene las mismas dudas que asaltan a todos los simpatizantes de la izquierda: creen que, al final de cuentas, y luego del proceso de selección del candidato presidencial, el señor López Obrador podría no aceptar el resultado, si es que es derrotado.
Calculadores como pocos, Los Chuchos mantienen prendidas las dos veladoras de la contienda —la de AMLO y la de Marcelo—, en tanto le dan a Marcelo Ebrard una suerte de ultimátum.
Es decir, si en las semanas por venir Marcelo Ebrard se desprende de AMLO en un porcentaje que permita suponer que pudiera ganar la contienda, entonces Los Chuchos le entregarán la candidatura, la estructura del partido y los recursos.
Si no crece en las semanas que restan del proceso pactado de selección, simple y llanamente se van con López Obrador.
Llegó la hora.
Por eso podemos suponer que llegó la hora de Marcelo. Y que llegó el momento de ver todo el potencial del político moderno, audaz y talentoso que parece estar detrás de Marcelo Ebrard —y no al gobernante que parece tenerle miedo al jalón definitivo—; que es hora de que se manifieste el liberal que hizo posible la legalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de hijos por parejas homosexuales; la píldora del día después…
Parece que asistimos a “la hora de Marcelo” y —por eso mismo—, parece que pudiéramos estar viendo la hora de comparar lo rancio, atrasado y populista de la propuesta de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, frente a la alternativa moderna, de cambio hacia adelante —porque la reversa de AMLO también pude ser vista como cambio—, y de una izquierda de avanzada, capaz de conducir al país hacia caminos modernos y con claro rumbo al desarrollo.
Y es que quienes han seguido con atención el discurso de Marcelo Ebrard en las semanas y meses recientes, seguramente se habrán percatado de que el jefe de Gobierno ha preparado el terreno para presentarse ante los electores —en general las clases medias y altas que no quieren PRI, tampoco al PAN, pero menos aceptan a AMLO, y ante los simpatizantes de la izquierda que podrían votar a favor de su eventual candidatura—, como el candidato de la alternativa amplia, de centro progresista. ¿Y que quiere decir eso?
Que Marcelo Ebrard pretende convertirse en una suerte de candidato “metapartidista”; que va más allá de los partidos; que está muy lejos de los rancios postulados de AMLO; de la vuela del viejo PRI que —en su opinión—, representa Enrique Peña Nieto y, sobre todo, muy lejos de los timoratos precandidatos del PAN que se placean como posibles
presidenciales.
El Obama mexicano.
Por eso, el jefe de Gobierno ha señalado que no acepará una encuesta para seleccionar al candidato de las izquierdas, que sea sólo entre los simpatizantes del PRD, PT y Convergencia.
¿Por qué? Elemental, porque en la elección presidencial participarán todos los ciudadanos, no sólo los de esas fuerzas políticas. Si la consulta no se realiza abierta a toda la población, ha dicho Marcelo, “no cuenten conmigo”.
En otro mensaje claro, que no acepta equivocaciones, Ebrard ha dicho que su gobierno —de convertirse en Presidente—, sería como el de Lula o el de Felipe González en España.
¿Eso qué significa, como lo deben entender los ciudadanos?
En pocas palabras, que la suya sería una gestión que se colocaría a años luz de la timorata gestión que propone AMLO. En pocas palabras, que el jefe de Gobierno está proponiendo un gobierno de izquierda moderna. Es decir, el extremo contrario a lo que plantea AMLO.
Y en su más reciente mensaje, el de ayer durante el cónclave de Los Chuchos, Marcelo Ebrard lanzó un mensaje que bien entendido lo coloca en una ruta parecida a la de Obama en Estados Unidos.
Marcelo dijo que en 2012 la elección presidencial la decidirán “los cibernautas”. Y sí, otra vez debemos preguntar, ¿y que quiso decir con eso?
Casi nada, que el grueso de la clientela de AMLO está fuera de toda posibilidad de incidir en la inclinación del voto.
En otras palabras, que según Marcelo, la elección mexicana de 2012, será un proceso comicial de propuestas nuevas, modernas, dirigido a electores y audiencias modernas, que llegarán a los electores mediante las modernas redes sociales y que —por todo ello—, el candidato de una izquierda que quiere ser moderna, no puede ser un político que simboliza lo más rancio del populismo electoral. Un fenómeno parecido al de las redes sociales que hicieron ganar a Obama, podría hacer ganar a Marcelo.
Los miedos
El problema parece estar en los miedos de Marcelo. Si se enfrenta a AMLO y pierde, está claro que se despide de la política. Pero en política son fundamentales dos gemelas; talento y agallas. ¿Las tendrá Marcelo?
Al tiempo.
TEMPLO MAYOR
F. Bartolomé
¿ALGUIEN recuerda la frase "No vamos a permitir una cacería de brujas", pronunciada el pasado sábado 4 de junio sólo unas horas después de la aprehensión de Jorge Hank Rhon?
LA ADVERTENCIA fue del presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, quien de una actitud de peleador callejero pasó a una de discreto mutis.
PERO la cosa no para en Tijuana, pues cuentan que el decomiso de una buena cantidad de armas y la localización de campos de operación de Los Zetas en Coahuila traen nerviosón al ex gobernador Moreira.
Y, CON ESO de que anda recio el run-run de que antes de las elecciones del 3 de julio en el Estado de México y Coahuila caerán más ex gobernadores del PRI por malos manejos, hay quienes se preguntan si no será que a Moreira le quieren ver cara de "Brujo Mayor".
¿SERÁ?
TRES CIUDADES que serán sede del Mundial de Futbol Sub 17 parecen estar en franca competencia.
PERO NO por dirimir cuál de ellas tiene el mejor estadio, las mejores instalaciones, la más funcional infraestructura o la porra más animada.
LA MACABRA contienda pareciera ser por el número de ejecutados con violencia encontrados en sus calles.
MIENTRAS en Torreón la cuenta de la última semana va en al menos 17, el dato de los 21 cuerpos que fueron dejados en las entradas carreteras de Morelia prendió las alertas, pero, lastimosamente, Monterrey sacó amplia ventaja, con 43 asesinados.
SI ASÍ ESTÁN las cosas, ¿qué tal una competencia entre autoridades locales para ver quién logra el mayor número de detenidos por esos crímenes? Es una idea en forma de pregunta.
QUIEN sigue dando de qué hablar, y mucho, es la poderosa jefa de la Oficina de la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Marcela Gómez Zalce.
CUENTAN que la funcionaria, conocida por muchos en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento como la subjefa de Gobierno, trae los guantes puestos y la mirada fija en el secretario de Seguridad Pública, Manuel Mondragón.
SEGÚN esto, la bronca es porque el jefe de la policía simpatiza con la idea de que Carlos Navarrete sea el candidato perredista al GDF, mientras que ella está empeñada en impulsar al secretario de Educación local, Mario Delgado, para ese mismo cargo.
Y DICEN que, en las reuniones del gabinete, Gómez Zalce y Mondragón ya ni siquiera se saludan.
A VER SI el conflicto no termina en una baja importante en el "Team Ebrard".
EN LA ALCALDÍA de Atizapán, Estado de México, los funcionarios medios y superiores andan con los pelos de punta.
Y ES QUE se acaban de enterar de que el dinero que les han venido descontando por concepto de seguro de gastos médicos y para el retiro no ha llegado a la empresa privada que les debería de dar el servicio.
UNA REGIDORA acudió a solicitar el servicio y le dijeron que con la pena, pero que no tenía registrados depósitos en su cuenta.
LA PREGUNTA obligada es si el presidente municipal, Jesús David Castañeda, sabe del adeudo por no pocos millones de pesos que tiene su administración y, lo más importante, en dónde está ese dinero.
BAJO RESERVA
Periodistas EL UNIVERSAL
¿La carne es segura o no?
¿LA CARNE es segura o no? Si atendemos a lo que dijeron el viernes en un comunicado conjunto las secretarías de Salud y Agricultura: “el consumo de carne en México es seguro”, la respuesta sería que sí. Pero si le hacemos caso al presidente Felipe Calderón, quien ayer dijo “que efectivamente muchos, para que pese más kilitos la vaca, le ponen quién sabe cuántas sustancias”, podríamos pensar, entonces, que la ingesta de carne en el país no es tan segura como lo afirman las dos secretarias de Estado. El caso de los cinco jugadores de la Selección Nacional a los que se les encontraron, en el examen antidoping, huellas de clembuterol, una sustancia prohibida tanto en el deporte como en la cría de ganado para consumo humano, ha hecho que el jefe del Poder Ejecutivo, dependencias de gobierno, los ganaderos y hasta un carnicero (el que vendió los filetes supuestamente contaminados a la Federación Mexicana de Futbol) se pronuncien sobre el tema. Sin embargo, expertos médicos en la materia, del propio gobierno federal, a los que nadie ha escuchado, o ha querido escuchar, nos aseguran que una persona que come carne contaminada con clembuterol se intoxica, no se dopa. Es decir, los jugadores tendrían que haber presentado algún síntoma de estar contaminados.
PREOCUPACIONES serias de algunos defensores de los derechos humanos se desataron luego de que todos los procuradores de justicia del país acordaron el viernes pasado iniciar una ofensiva legislativa para reformar la Constitución y permitir que la figura del arraigo, que hoy se utiliza en casos federales de delincuencia organizada, pueda ser aplicada por las procuradurías de justicia estatales en casos de delitos graves del fuero común. Nos recuerdan que hay un serio debate sobre abuso y mal uso que en ocasiones se ha hecho de esta herramienta, y que el Comité de Derechos Humanos de la ONU solicitó a México eliminar el arraigo de su marco legal, pues, considera, no respeta las garantías en la detención de personas establecidas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, firmado y ratificado por México. Organizaciones No Gubernamentales nos aseguran que tienen listos los argumentos para tratar de impedir el cambio constitucional.
DURANTE su estancia en la Ciudad de México para participar en el anuncio del plan anticrimen de la Conago, el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue recibido el jueves por el secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván Galván, para analizar las acciones conjuntas en materia de seguridad. El mandatario chihuahuense planteó que la presencia de los militares en la entidad, pero sobre todo en Ciudad Juárez, ha permitido recuperar la confianza de la población, nos dicen. EL PRESIDENTE de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, pidió a Japón su voto a favor de Agustín Carstens Carstens para dirigir el Fondo Monetario Internacional. El priísta solicitó, en su calidad de representante de todas las bancadas legislativas, al ministro para Asuntos Exteriores japonés, Takeaki Matsumoto, apoyar la candidatura de Carstens por una sola razón: que tiene experiencia “en materia de crisis económica”. Seguramente nadie lo dudaba.
UN PROYECTO DE PAÍS
Jorge Carlos Ramírez Marín
Recientemente se cumplieron 400 años de la relación México-Japón. En 1609, un galeón novohispano naufragó en la playa de Otaki, al sur de Tokio; entonces, la tripulación de la nave fue rescatada por los habitantes de esa región, inaugurando con ello una tradición centenaria de solidaridad. En esa ocasión, como lo relata en extraordinario texto Miguel Ruiz-Cabañas, embajador de México en Japón, Rodrigo de Vivero fue llevado a la corte del Shogun, con el que logró un verdadero acuerdo comercial precursor de lo que hoy sería un tratado de libre comercio (el cual, para su infortunio no fue ratificado por España).
Desde entonces, el intercambio entre ambos países ha sido ininterrumpido. Así se refleja también en el ámbito comercial: para 2009, Japón fue el cuarto socio comercial de México a nivel mundial (tercero como abastecedor y noveno como comprador); entre 2001 y 2011, el intercambio entre ambos países creció en 49% hasta alcanzar un máximo de 18 mil millones de dólares anuales en 2008. Aun más, tomando estimaciones de ProMéxico, se calcula que las inversiones directas japonesas en México —dinero que se transforma en empleos directos— suman cerca de 7 mil millones de dólares.
Posiblemente por el fortuito primer encuentro entre nuestras naciones, la solidaridad ha sido un rasgo permanente en esta relación bilateral. Tanto en el terremoto de 1985 que destruyó partes del DF como en el reciente desastre natural concentrado en Fukushima, en Japón, la ayuda humanitaria mutua ha sido notable.
En la visita parlamentaria que esta semana realizamos un grupo de diputados a Japón, correspondiendo a la invitación del presidente de la dieta, el señor Takahiro Yokomichi, no puedo dejar de asombrarme ante la capacidad de este país para prevenir desastres naturales, incluso aquellos tan impredecibles como el terremoto de más de 9 grados Richter seguido por varios tsunamis. Y si su prevención es notable, su capacidad de recuperación es aun más asombrosa.
La actitud aparentemente tranquila de los damnificados tiene un fondo no evidente: saben qué esperar, qué exigir de su gobierno y qué deben pagar por ello. Su conformidad con los efectos de la naturaleza no tiene vinculaciones políticas, pero sus demandas razonables están ocasionando reacomodos políticos en su país. Al mismo tiempo que se habla de coaliciones de partidos y de grandes acuerdos para un presupuesto extraordinario para la recuperación económica, las encuestas muestran el consenso (arriba de 60%) del pueblo japonés para que se incrementen los impuestos para salir lo antes posible de este trance. Así es Japón.
Llama la atención la preparación de los edificios desde su construcción; la señalización de las rutas de escape y el conocimiento general de los protocolos ante emergencias permitieron que las víctimas no se contaran en decenas de miles (o centenas de miles, como en Haití). Aun más destacado: escucho las crónicas del desastre y todos coinciden en que no hubo histeria, ni un solo automóvil invadiendo el carril de las ambulancias, ni un solo claxon de desesperación por no avanzar en el tráfico. Toda la gente, como si fuera un ente consciente de sí mismo y su seguridad, sabía qué hacer; ya lo habían ensayado varias veces antes. La más importante lección que aportan los japoneses al mundo es que, los imprevistos, si bien pueden ser catástrofes, son también una oportunidad para confirmar que la planeación fue bien elaborada.
Al platicar con los miembros del parlamento japonés, puedo observar cómo en cada evento público, en cada declaración y en cada acto de gobierno logran transmitir a la gente un elemento clave para que la planeación pueda ejecutarse a cabalidad: confianza. La única forma para que toda un país comparta un proyecto de nación es que los ciudadanos confíen en que sus representantes actúan de la mejor forma posible; en consecuencia, será la misma confianza la que permita que las relaciones humanas entre la gente puedan alcanzar plenitud. El objetivo es uno: trabajar juntos, como un gran equipo, confiando en que cada quien hará su parte eficientemente. En el caso de Japón, tanto en los ciudadanos como en la clase política, es notorio el peso de una palabra: honor, que —más allá de diccionarios políticos— es en este país lo que más cuenta.
Esta forma de planear, pensando en el futuro y tomando en cuenta los imprevistos, me recuerda cuando en las discusiones de presupuesto me señalaba el doctor Agustín Carstens, entonces secretario de Hacienda, el desastre del que se salvó México gracias a las coberturas del petróleo que se contrataron. La desaceleración económica que sufrió México en los años posteriores pudo ser mucho peor.
No he dudado en aprovechar esta visita a Japón, para apoyar la candidatura del doctor Carstens a la presidencia del Fondo Monetario Internacional, con la certeza de que él es la persona ideal para dirigir esta institución internacional: no sólo porque tiene las credenciales académicas necesarias y la experiencia de vida en un país en vías de desarrollo, elementos que le permitirán tomar decisiones justas ante la nueva configuración del escenario geopolítico mundial; además de esto porque el doctor Carstens es una propuesta de México, y hoy más que nunca nuestro país debe reforzar su presencia internacional, porque si bien los secretarios candidatos seguirán haciendo y deshaciendo quimeras, el prestigio nacional no puede verse como un juego y Agustín Carstens, por motivos personales más que oficiales, es una propuesta que enorgullece y que refuerza la posición de México en el mundo financiero.
Nunca he practicado, ni soy partidario de perder oportunidades pensando en motivos electorales. Al contrario, la idea es trascender las divisiones, pensar en México y dar nuestra confianza a mexicanos que están haciendo cosas sobresalientes sin importar si pertenecen a un partido político. No esperemos a la siguiente catástrofe para entender que estamos inmersos en un mundo donde las elecciones son nimiedades en comparación con fuerzas mayores ante las que tenemos que hacer frente común. Aprendamos de los japoneses: pensemos a futuro.
Presidente de la Cámara de Diputados
FRENTES POLÍTICOS
I.Primero dijeron que no irían porque era asunto de senadores, pero ahora ya tienen sus maletas listas. Los coordinadores parlamentarios en San Lázaro, Josefina Vázquez Mota, Francisco Rojas y Armando Ríos Piter saldrán mañana a EU a la Reunión Interparlamentaria con sus similares del país vecino. Sin embargo, un diputado anda que echa chispas porque no fue incluido en la comitiva. Su nombre empieza con P, su primer apellido con M y el segundo con L, ahora es cercano a AMLO y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores. Ya será para la próxima, le dijeron.
II.Al interior del PRD hubo festejos para Alejandro Encinas, candidato a la gubernatura del Estado de México, quien minutos después del debate en el Instituto Electoral mexiquense rompió un acuerdo. El perredista fue el único de los tres contendientes que salió por la puerta principal —y no sólo hizo declaraciones a la prensa— sino que se proclamó ganador. En el PAN y en el PRI ya no confían en Encinas ni en su representante ante la autoridad electoral, Manuel Camacho Solís.
III.El tema del manejo ideológico uniforme del PRI, bajo la dirección de Humberto Moreira, va en serio. Este miércoles estarán presentes los presidentes de las 32 filiales de la Fundación Colosio. El objetivo será definir el programa para México, como una propuesta que busca marcar nuevos rumbos. Entre los ejes principales de esta campaña está realizar una consulta nacional para generar reflexión y discusión con la sociedad. Ahí, participarán militantes del PRI, ciudadanos, instituciones académicas, dirigentes sociales y líderes de opinión. El plan es que en noviembre, el partido tenga el proyecto que acompañará al candidato del PRI a la Presidencia de la República.
IV.En San Francisco del Rincón se suscitó un movimiento extraño. El ex presidente Vicente Fox recibió a un invitado especial en su rancho. Se trató del secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, quien sigue soñando con la candidatura presidencial. Algunos panistas dicen que el titular de la SEP fue a pedir consejos al de Guanajuato sobre cómo puede hacer para ganar, primero, la interna y luego las elecciones de julio de 2012.
V.A la oficina del diputado federal priista Héctor Pablo Ramírez, llegó una carta en la que la que Josefina Vázquez Mota —en su calidad de presidenta de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro— le pidió cuentas sobre un viaje hizo el legislador recientemente. Nada más que esa salida internacional Ramírez la realizó con sus propios recursos, por lo que entonces él le pidió, en otra misiva, que informe cuántos viajes ha hecho en las últimas semanas con recursos del Legislativo para promover su candidatura presidencial.
VI.Pese a que han pasado algunos días desde que la comisionada del IFAI María Marván dio un fallo inédito, aún sigue siendo la comidilla, pues nadie da crédito de que esta funcionaria haya aceptado los argumentos que dio la PGR para no dar a conocer el número total de testigos protegidos que hay en México, información que había solicitado un ciudadano. Según Marván, revelar la información pondría en riesgo “la integridad de los testigos protegidos”. Por fortuna ganó la lógica del comisionado Ángel Trinidad Zaldívar, quien rebatió: “¿De qué forma revelar que, por ejemplo hay 200 testigos protegidos en el país, pueda poner en riesgo su integridad?”