martes, 30 de agosto de 2011

La mina La Esmeralda no era segura, dice sindicato

El sindicato nacional de mineros señaló que es indignante que ante el desastre ocurrido la madrugada del viernes 26 de agosto en la mina de carbón La Esmeralda, ubicada en el municipio de San Juan Sabinas, Coahuila, donde perdieron la vida cuatro trabajadores, la empresa Grupo Acerero del Norte y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social hayan declarado que las condiciones de la mina eran “adecuadas y positivas”, lo cual es totalmente falso.

El sindicato afirmó que se trata “de un nuevo homicidio industrial”, cuya responsabilidad recae en la empresa que dirige Alonso Ancira Elizondo, Grupo Acerero del Norte.

Las respuestas que dieron tanto la minera como la Secretaría del Trabajo son “despreciables y siniestras”, porque “declararon irresponsablemente que las condiciones de la mina eran adecuadas”.

El sindicato expuso, asimismo, que “la actitud de la Secretaría del Trabajo ante esta tragedia devalúa al nivel más ínfimo las obligaciones y responsabilidades humanas y legales de la dependencia que encabeza Javier Lozano Alarcón, sobre todo en materia de inspecciones sobre seguridad industrial y protección de la vida de los trabajadores. Desde que se inventaron los pretextos, parafraseando el dicho popular, se acabaron los culpables, los ineficientes y los mentirosos”.
Según el sindicato, los funcionarios de esa secretaría han convertido a ésta “en la gerencia del encubrimiento o en un departamento de chantaje, protección, excusas y pretextos para que las empresas no cumplan sus obligaciones legales y humanas en materia de seguridad industrial. Lo que es una vergüenza, por el cinismo con que la manejan”.

Esto porque la Secretaría del Trabajo señaló que en marzo realizó una inspección a La Esmeralda, o sea, hace seis meses, y según la dependencia “todo estaba bien”, por lo que la organización gremial duda que esa inspección haya sido a fondo; más bien se trató de una visita de “turismo industrial”, como le llaman los trabajadores.

El sindicato cuestionó: si todo era regular, ¿por qué ocurrió esta nueva tragedia? ¿O es que las medidas de seguridad y equipos con que se operaba simplemente fallaron por casualidad? Esto a la vista de la ligereza con que la Secretaría del Trabajo y Grupo Acerero del Norte salieron a dar una explicación inmediata del nuevo desastre, antes de investigar sus verdaderas causas.




Fuente: La Jornada