jueves, 8 de septiembre de 2016

Ahora Trump se lamenta por la salida de Videgaray: “hubiéramos hecho tratos maravillosos”, dice| TIENE EU MÁS CHINOS QUE MEXICANOS

Tras su visita a México y luego de la salida de Videgaray de Hacienda, Donald Trump asegura que se ha visto beneficiado e inclusive asevera ser la causa de la dimisión del ahora ex Secretario de Estado. Por ello, pareciera que el candidato republicano se muestra agradecido, ya que ha elogiado la labor y la persona de Luis Videgaray.

El candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, consideró que su visita a México fue exitosa en términos diplomáticos por su capacidad de incidencia, pues asegura que la salida de Luis Videgaray Caso de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se debe a él.

“Si uno ve lo que ocurrió [por mi visita], si uno ve el desenlace hoy, donde las personas que arreglaron el viaje en México fueron obligadas a salir del Gobierno: así de bien nos fue”, dijo a la cadena de televisión NBC durante una entrevista.

En ese sentido, el magnate inmobiliario reiteró que en su viaje a nuestro país hizo “grandes relaciones”, además de señalar que Videgaray “fue de las personas que arreglaron” su viaje.

Dichas declaraciones salen de tono con algunas de las publicaciones que el republicano lanzó el día de hoy vía Twitter, en las que se muestra agradecido y en las que elogia a Videgaray.

Trump pareciera ser afín a Videgaray, pues dice de él lo siguiente: “México ha perdido a un brillante ministro de finanzas y a un maravilloso hombre del que sé es ampliamente respetado por el Presidente Enrique Peña Nieto”, y añade, “con Luis, México y Estados Unidos habrían hecho tratos maravillosos en conjunto, siendo que ambas partes se hubieran visto beneficiadas”.

Ayer fue anunciada la salida de la SHCP de Videgaray, uno de los hombres de más confianza del Presidente Enrique Peña Nieto, quien deja su puesto en medio de la crisis generada por la visita del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump.
El ahora ex Secretario es señalado como el impulsor de la visita de Trump a México, y pese a que el rumor ha sido negado por el propio Presidente de México, diversas fuentes confirmaron a la prensa nacional y extranjera que Videgaray fue quien en realidad organizó el polémico encuentro.

En su lugar, asumió el cargo el economista y abogado José Antonio Meade, un funcionario con larga experiencia en las finanzas y que fue canciller de Peña Nieto desde finales de 2012 hasta agosto de 2015, cuando ocupó la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), que ahora dirige Luis Enrique Miranda, antes Subsecretario de Gobernación.

Al respecto, el expresidente de México Vicente Fox respondió rápidamente a uno de los tuits publicados hoy por Trump con este mensaje: “Ayer, usted se atribuyó el mérito de su renuncia, ¿y hoy lo elogia? Don, tiene que acabar con esta personalidad de dos caras”.

Según analistas mexicanos, la posibilidad de una reunión con Trump fue largamente analizada por el gabinete y su máximo impulsor fue Videgaray, quien alegó que permitiría suavizar las posiciones en materia migratoria y económica del magnate, ferviente opositor al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Esta propuesta, que Peña Nieto avaló finalmente, causó un encontronazo con la canciller, Claudia Ruiz Massieu, de quien se rumoreó que presentó su renuncia -pero no fue aceptada- tras el pésimo resultado del encuentro.

La visita de Trump ha sido muy criticada dentro y fuera de México y no ha cambiado la postura del magnate, quien horas después dio un discurso en Arizona en el que insistió en que México pagará por el muro que él planea construir en la frontera común y reafirmó sus planes de deportar a los inmigrantes indocumentados del país.

TIENE EU MÁS CHINOS QUE MEXICANOS

Nueva York, Estados Unidos.- En un cambio notable respecto a una década atrás, cuando los inmigrantes de México superaban abrumadoramente a quienes llegaban de los grandes países asiáticos, los recién llegados a buena parte de las regiones de Estados Unidos provienen mayormente de China e India.

Un análisis realizado por The Wall Street Journal a partir de cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos muestra que en 2014, el año más reciente del que hay datos disponibles, Illinois, Nueva York, Ohio, Virginia, Florida, Georgia y otros Estados recibieron más inmigrantes de China e India que de México.

Ese año, alrededor de 136 mil personas llegaron de India, 128 mil de China y 123 mil de México, según la oficina del Censo. Casi una década atrás, en 2005, México envió más de 10 veces la cantidad de inmigrantes a Estados Unidos que China y más de seis veces que India.

Las cifras no distinguen entre inmigrantes legales e indocumentados. Aunque es más probable que haya más inmigrantes con papeles de China e India que de México, los asiáticos representan uno de los segmentos de más rápido crecimiento entre los inmigrantes indocumentados, dicen investigadores. Los inmigrantes de México y América Central representan aproximadamente 71 por ciento de la población inmigrante no autorizada en Estados Unidos, mientras que los asiáticos conforman la segunda mayor participación con 13 por ciento, según el Instituto de Políticas de Migración.

El candidato presidencial republicano, Donald Trump, ha hecho del freno a la inmigración ilegal desde México una pieza central de su campaña, a través de su propuesta de levantar un muro fronterizo y otras medidas. La semana pasada, Trump se comprometió también a añadir miles de nuevos agentes de control fronterizo.

Pero los demógrafos dicen que el rápido cambio de los flujos migratorios muestra que el énfasis en el cruce ilegal de la frontera sur de Estados Unidos no cuenta toda la película.

“La noción de que una pared (para frenar) la inmigración mexicana es el desafío más apremiante para Estados Unidos está completamente fuera de contacto con la realidad que enfrentamos”, dice Karthick Ramakrishnan, decano adjunto de la Facultad de Políticas Públicas de la Universidad de California en Riverside. La inmigración hoy “es mucho más asiática”.

Un portavoz de Trump dijo que su campaña se centra en detener los cruces ilegales de personas provenientes de México y América Central, señalando que en el presente año fiscal las detenciones en la frontera suroeste han superado las del año fiscal anterior.

Trump también ha propuesto crear un sistema de seguimiento biométrico para detectar a quienes violan los plazos de estadía de sus visas, que representan aproximadamente 40 por ciento de los inmigrantes indocumentados.

El Gobierno estadounidense ha intentado encontrar una solución a este problema, más recientemente mediante el frustrado proyecto legislativo de reforma migratoria de 2013.

La candidata demócrata, Hillary Clinton, quiere promulgar una reforma migratoria que crearía un camino hacia la ciudadanía para un número de residentes indocumentados y eliminaría la exigencia de que algunos solicitantes de residencia permanente (green card) deban primero salir del país para recibirla.

Sus planes tampoco abordan explícitamente el cambio de tendencia de la inmigración de México a Asia, pero ponen mucho menos énfasis en asegurar la frontera sur. Una portavoz de Clinton dijo que la candidata apoya una reforma migratoria, pero no dio detalles de su propuesta.

El análisis de The Wall Street Journal encontró que, en 2014, 31 estados recibieron más inmigrantes de China que de México, frente a una tendencia similar en siete estados en 2005. Los inmigrantes recién llegados de India en 2014 superaron a los provenientes de México en 25 estados, en comparación con cuatro estados en 2005. Incluso en California, un destino líder para los latinos, los inmigrantes chinos superaron en 2014 a los mexicanos, que fueron casi igualados por los inmigrantes indios.

Las cifras de la oficina del Censo muestran que en 2014 llegaron a Estados Unidos alrededor de 82 mil personas desde México y los países de América Central, un aumento respecto al año anterior. Esto se debió en gran medida a la mayor llegada ese año de niños no acompañados procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador, una tendencia que desde entonces ha disminuido.

El cambio en las tendencias de inmigración está impulsado por una serie de factores. Un gran número de trabajadores de tecnología chinos e indios con educación superior está llegando a Estados Unidos para ocupar puestos de trabajo calificados. Aunque el número de visas para estos empleos tiene un tope anual, la familia extendida que traen consigo está generando su propia ola de recién llegados. China e India envían actualmente más estudiantes internacionales a Estados Unidos que cualquier otro país.

Al mismo tiempo, menos mexicanos viajan a Estados Unidos debido a la mejora del mercado laboral local y la disminución de su tasa de natalidad, mientras que los empleos en construcción y manufactura, que hasta el comienzo de la recesión de 2007-09 atraían a trabajadores poco calificados de México, siguen escaseando. Desde el fin de la recesión hasta 2014, más mexicanos regresaron a su país de los que emigraron a EU, de acuerdo con el Centro de Investigación Pew.

Las cifras de la Oficina del Censo muestran que además de los destinos tradicionales como el área metropolitana de Los Ángeles y Nueva York, los inmigrantes asiáticos están fijando residencia en lugares tan variados como Atlanta (Georgia), Cincinnati (Ohio) y Charlottesville (Virginia). En suburbios y ciudades más pequeñas, abogados de inmigración, centros de idiomas y agentes inmobiliarios están adaptándose a una clientela crecientemente asiática.

En Virginia, el constante flujo de mexicanos que ese Estado registraba hace una década se ha reducido al mínimo. En 2005, alrededor de 4 mil 900 personas llegaron al Estado desde México, según las cifras del censo. En 2014, apenas 500.

Blue Ridge Literacy, un centro de alfabetización en Roanoke, Virginia, redujo este año de cuatro a dos sus clases de inglés para hispanos, que en número fueron superados por estudiantes de otros países, dice su director ejecutivo, Russ Merritt. En una celebración anual para nuevos ciudadanos llevada a cabo recientemente en el centro no hubo ningún mexicano.

“Para nosotros fue una sorpresa”, cuenta Merritt.




Fuente: Sin Embargo| La Redacción| The Wall Street Journal