martes, 6 de septiembre de 2016

Peña violó las reglas al hablar sobre el muro; “veremos quién gana al final”: Trump| “Renuncia inmediata” de la canciller Ruiz Massieu, exige PAN en el Senado

Peña y Trump en Los Pinos. Foto: Octavio Gómez

El candidato republicano a la presidencia de Estaos Unidos, Donald Trump, acusó al presidente Enrique Peña Nieto de violar “las reglas del juego” al admitir que ambos hablaron de quién pagaría por la construcción del muro fronterizo que el magnate propone construir.

En una entrevista concedida al programa “Good Morning America” de la cadena ABC, el candidato republicano reveló:

“Se acordó que (el pago por la construcción del muro) no sería discutido, pero ellos conocen mi postura y yo la postura de ellos”.

Y como lo hizo a su llegada a Estados Unidos tras reunirse con el mandatario mexicano, recalcó: “el hecho es que México va a pagar por el muro.


“Veremos quién gana al final. Al 100 por ciento, ellos pagarán por el muro”, sentenció el magnate, cuya reunión con el presidente mexicano generó severas críticas en todos los sectores de la población e incluso la comunidad internacional.

Trump remontó en las encuestas tras su encuentro en Los Pinos con Peña Nieto la semana pasada. Según una medición de CNN tiene 45% de las preferencias contra el 43% de la candidata demócrata Hillary Clinton.

El magnate viajó a México tras aceptar de inmediato la invitación que le extendió el gobierno mexicano, a propuesta del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, publica esta semana el semanario Proceso.

El lunes pasado, el presidente informó que en el encuentro que sostuvo con su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, en el marco de la Cumbre del G20, le explicó que su reunión con Donald Trump se dio en “un intento por moderar” la posición del republicano sobre México, por lo que –insistió—fue “legítimo” lograr ese espacio.

En un mensaje a medios de comunicación, antes de regresar a México Peña Nieto dijo que precisó al presidente estadunidense sus razones para invitar al país al candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos.

En entrevista concedida a Milenio, el viernes pasado, afirmó que fue decisión suya y de nadie más invitar a Trump y Clinton México.

Y sostuvo:

“Asumo el costo que ha representado este tema con la responsabilidad que significa ser el Jefe de Estado mexicano, el responsable de cuidar a México y a los mexicano. Por eso esta decisión”.

Defendió la decisión como una “actitud responsable frente al riesgo que representan posicionamientos que particularmente el candidato Trump ha fijado en su campaña y que esto representa riesgo para México”.

Añadió que no hubo error al invitar al candidato republicano y sus acciones fueron para cuidar el interés de la nación.

A la polémica que ha generado el asunto se sumó el desaire de la candidata demócrata Hillary Clinton a la invitación del mandatario mexicano. En una entrevista con la cadena ABC, la exprimera dama dijo que “continuará centrada en lo que estamos haciendo para crear empleos aquí en casa” y calificó la visita de Trump a Los Pinos como “un incidente internacional vergonzoso”.

Al gobierno mexicano no le quedó más que expresar su respeto, a través de Twitter, a la decisión de la candidata demócrata.

Desde la cuenta de la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, se indicó que el gobierno mexicano mantiene “una comunicación permanente y productiva con la campaña” de la candidata.

“Entendemos y respetamos su decisión de proponer el momento de mantener un encuentro” (sic), indicó la secretaria en otro tuit y en uno más señaló que “los Gobiernos de México y Estados Unidos tienen una relación multidimensional, madura y sólida”.

“Renuncia inmediata” de la canciller Ruiz Massieu, exige PAN en el Senado

La bancada del PAN en el Senado, la segunda más grande en esta cámara, pidió la renuncia “inmediata” de la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, por no “asesorar debidamente al presidente sobre las implicaciones negativas de la visita de Donald Trump” a México y también demandó un diálogo directo con el presidente Enrique Peña Nieto, y los senadores para revisar la forma en que se conduce la política exterior del país.

En un punto de acuerdo, firmado por el coordinador de la bancada, Fernando Herrera Ávila, así como por Mariana Gómez del Campo, Gabriela Cuevas Barrón y Juan Carlos Romero Hicks, los panistas sentenciaron que la visita de Trump a México el pasado 31 de agosto “tuvo un saldo desastroso” no sólo para el presidente de la República sino para la dignidad del país.

El punto de acuerdo emite un “extrañamiento” y condena al presidente de la República y reclama la “renuncia inmediata” de la canciller Ruiz Massieu. Enseguida destaca las funciones constitucionales de la Secretaría de Relaciones Exteriores, como es “velar el buen nombre de México”.

Ruiz Massieu “incurrió en una falta diplomática y política al no asesorar debidamente al presidente de la República sobre las implicaciones negativas de la visita de Trump”, se argumenta en el punto de acuerdo.

En conferencia de prensa para dar a conocer este posicionamiento, el coordinador de los senadores del PAN afirmó que “el presidente se encuentra distraído. Las conveniencias internas de su gabinete lo hacen soslayar los problemas que debe atender de manera puntual”.

Por su parte, el coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, impulsó junto con los panistas Víctor Hermosillo y Juan Carlos Romero Hicks otro punto de acuerdo para demandarle a Peña Nieto un informe completo de la reunión privada con el candidato presidencial republicano de Estados Unidos.

Debate en tribuna

El tema de Donald Trump acaparó la atención del debate en la plenaria del Senado. La senadora del PT, Layda Sansores, argumentó que al primer mandatario Peña Nieto se le debe juzgar por el delito de traición a la patria, mientras que Armando Ríos Piter, del PRD, propuso un pronunciamiento para rechazar la construcción del muro fronterizo, y la senadora Dolores Padierna, también del PRD, subrayó que “lo peor es que Peña Nieto ni siquiera fue capaz de escuchar a sus propios exembajadores”, por lo que también propuso hacerle un “extrañamiento” al presidente de la República por la “nula defensa” de los intereses mexicanos frente al candidato republicano.

Padierna planteó que el Senado se deslinde de la decisión de Peña Nieto de inmiscuir al país en la contienda interna de Estados Unidos y exigió la comparecencia de la canciller Ruiz Massieu.

La senadora panista Gabriela Cuevas recordó que el Senado es “corresponsable, no cómplice” de la política exterior mexicana, y recordó que el “tema sustantivo” en este episodio es la defensa de la soberanía. En tribuna, Cuevas reiteró la petición de “renuncia inmediata” de Ruiz Massieu.

De manera tibia, la priista Marcela Guerra Castillo pretendió defender la posición del gobierno peñista con halagos al diálogo, para enseguida considerar que Trump “logró unificar a los mexicanos y a los mexicano-estadunidenses en su contra”.

La senadora independiente Martha Tagle afirmó que en el Senado no estaban hablando de la política xenófoba de Trump, sino de la pregunta “que se hace todo el mundo: ¿en qué diablos estaba pensando el presidente al prestarle al peor enemigo de su país la casa presidencial para beneficio de su campaña?”.

Tagle coincidió en que el Senado debía hacerle un “extrañamiento” al presidente de la República.

Por su parte, el senador Manuel Bartlett, del PT, recordó que haber invitado a dos candidatos es una violación al artículo 89 constitucional, fracción X, que establece los principios de la política exterior mexicana, y “ahí está la no intervención”.

Bartlett indicó que la política exterior estadunidense es “bipartidista” y que tanto los demócratas como los republicanos han tenido una posición en contra de los migrantes mexicanos. Les reprochó a los panistas que han olvidado sus propios errores en política exterior durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

“Ese Fox tan bravero hoy, fue servil de Bush. Calderón igual. Peña Nieto igual”, ironizó Bartlett.




Fuente: Proceso|  MARÍA LUISA VIVAS|  JENARO VILLAMIL